Marineros y Boxeadores

Sailor Costigan


Otro de los géneros al que R.E. Howard se dedicó con interés es un tipo de relatos que hoy podríamos considerar extinto, pero que en su época llenaban sus propias revistas pulp (como Fight Stories): los relatos de boxeo. A mitad de camino entre el relato de aventuras con toques noir y la crónica deportiva, estos relatos tienen un significado muy personal para su autor. Y es que Howard era muy aficionado a este deporte, como espectador y como boxeador aficionado.

Precisamente uno de los personajes que protagonizan este tipo de relatos, el marinero y boxeador tejano de origen irlandés Sailor Steve Costigan es el personaje al que Howard dedicó más historias (superando en cantidad a otros de sus personajes más populares). Costigan es un marino pendenciero, narrador en primera persona de sus aventuras. Los relatos de Costigan tienen un marcado carácter humorístico, empezando por su peculiar manera de hablar y continuando con los problemas en que se mete por su buen corazón. No se trata precisamente de un humor sutil y sofisticado, pero no por ello es menos efectivo en el contexto en el que está.

La mayor parte de estos relatos responden a una misma estructura: el protagonista, que está en algún lugar exótico, se mete en una pelea por una razón u otra, y una buena parte del relato se dedica a la descripción detallada del combate a puñetazos. Sin duda, considerados en su conjunto pueden resultar un poco repetitivos, pero a favor de Howard hay que decir que es capaz de hacer que el lector se sienta en medio del combate gracias a su narración. Howard es un maestro en las escenas de acción brutal, y pocas cosas más brutales puede haber que dos hombres intentando dejarse inconscientes a puñetazos.

Muchos de los relatos publicados originalmente en Fight Stories fueron vueltos a publicar (entre 5 y 10 años después) en la misma revista, pero firmados por el pseudónimo “Mark Adam”, e incluso cambiando el título original.

The Pit of the Serpent (jul-1929) [Manila Manslaughter] es la primera historia publicada protagonizada por Costigan. Es un relato bastante típico en el que el protagonista se ve envuelto en una pelea ilegal (en el pozo del título) a causa de una mujer. La mayor parte de los elementos (el humor, los lugares exóticos, la poca fiabilidad de Costigan como narrador…) ya aparecen en esta historia.

En The Bull Dog Breed (feb-1930) [You Got to Kill a Bulldog], Costigan se mete en una pelea a causa de su bulldog Mike. Es muy similar al relato anterior, aunque sin su sentido del humor, sustituido aquí por la exaltación de la lealtad y la persistencia.

En Sailor's Grudge (mar-1930) [Costigan vs. Kid Camera], Costigan se ve envuelto en una pelea filmada para una película,a causa de una mujer y la poca cabeza del protagonista, como no podía ser menos.

Poco humor hay en Fist and Fang (may-1930) [Cannibal Fists], con Costigan atrapado por una tribu hostil en una isla, y que más parece un relato de aventuras (con toques de terror) que uno cómico. Da la sensación de que en esta época Howard todavía no tiene claro el enfoque definitivo del personaje.

En Winner Take All (jul-1930) [Sucker Fight] Costigan necesita dinero para comprar unas acciones (pues ha recibido un soplo diciendo que van a multiplicar su valor inmensamente), y la única forma de conseguir ese dinero es mediante un combate. Teniendo en cuenta que la información bursatil procede de una mujer, es fácil predecir los resultados.

Waterfront Fists (sep-1930) [Stand Up and Slug!] presenta un combate entre los campeones de dos barcos mercantes (por supuesto, Costigan es uno de ellos). El combate, eso sí, se ve alterado por la debilidad de Costigan por las mujeres.

En The Champion of the Forecastle (nov-1930) [Champ of the Forecastle; The Champion of the Seven Seas], Costigan actúa como entrenador de un compañero. De nuevo, la historia gira alrededor de los enredos provocados por una mujer, y no carece de escenas humorísticas.

Waterfront Law (ene-1931) [The TNT Punch; The Waterfront Wallop] presenta de nuevo a Costigan engañado y metido en líos por culpa de su buena naturaleza (y, en este caso, patriotismo). Aquí aparece por primera vez un elemento de juego sucio dentro de las peleas, que tanto en el ring como fuera de él normalmente suelen ser bastante limpias.

Tras un combate perdido por una decisión arbitral equivocada, en Alleys of Peril (ene-1931) [Leather Lightning] Costigan parte en busca de venganza, lo que le llevará a mezclarse con el mundillo criminal de Hong Kong. Como relato de humor no es gran cosa, pero tiene a su favor el hecho de no seguir la fórmula habitual.

Texas Fists (may-1931) [Sanghied Mitts] tiene toques de western: Costigan está en su Texas natal, y es raptado por unos rancheros para que luche contra el campeón de sus rivales mineros. Por lo demás no es un relato demasiado llamativo, aunque tiene su interés como precursor de los westerns humorísticos que escribiría Howard más adelante.

En The Sign of the Snake (jun-1931), Costigan se ve envuelto de nuevo en problemas con el submundo criminal en China. Esta es más una historia de “peligro amarillo”, que podría haber protagonizado Steve Harrison, que una historia humorística del boxeador. Es interesante e inusual, pero en ella el protagonista es un Costigan al que casi no se reconoce como tal (extrañamente, ni siquiera su barco y su perro tienen los nombres habituales).

Blow the Chinks Down! (oct-1931) [The House of Peril] es otro relato con poco humor (y, lo que quizá es más sorprendente) poco boxeo, en el que Costigan se ve metido en un trama criminal en Hong Kong. Este tipo de relatos tienen la ventaja de ser más originales y con una trama más abierta, pero no parece que Costigan sea el protagonista adecuado.

En The Fightin’est Pair (nov-1931) [Breed of Battle; Sampson Had a Soft Spot] se ve reflejado el amor que Howard tenía por su propio perro. Mike, el bulldog de Costigan, es raptado para participar en una pelea de perros y el marinero demuestra su lealtad haciendo todo lo posible por rescatarle. A pesar de la sordidez del tema, el relato no carece de humor y en él no es tan importante la descripción de un combate individual como la acción en sí.

Temporalmente cansado de su vida en el mar, Costigan se une a un circo ambulante en Circus Fists (dic-1931) [Slugger Bait], donde finalmente acabará encontrándose con un desafío mayor del que era de esperar.

Dark Shanghai (ene-1932) [One Shanghai Night] es otro de los relatos en los que Costigan boxea poco y se encuentra con problemas en los bajos fondos. El humor está presente, pero no de forma exagerada.

En el divertido Vikings of the Gloves (feb-1932) [Including the Scandinavian!] vemos como Costigan (el típico personaje howardiano de origen celta) intenta hacerse pasarse por sueco con resultados bastante risibles. Ciertas complicaciones le dan más interés al combate central.

La floja trama de Night of Battle (mar-1932) [Shore Leave for a Slugger] pone de nuevo en contacto a Costigan con los bajos fondos, aunque en esta ocasión es sólo una excusa para encadenar un par de escenas de combate.
En Hard–Fisted Sentiment (1996) Costigan se mete en un complicado combate triple por una de las cosas capaces de hacer que se meta en líos (además de las mujeres, sus amigos y su perro): el barco en el que navega. El combate tiene la particularidad de que dos de los oponentes no son boxeadores, sino un luchador de savate y uno de jiu–jitsu. Sin embargo, estos combates son breves y el texto se centra en el enfrentamiento entre Costigan y el tercer oponente, un boxeador “tradicional”.

En The Slugger's Game (may-1934), Costigan se ve de nuevo envuelto en una trama bastante rutinaria para rescatar de un secuestro a su perro Mike.

El entretenido General Ironfist (jun-1934) emplea como telón de fondo la convulsa China de la época, haciendo que Costigan luche como campeón de un general contra su rival.

Sluggers of the Beach (ago-1934) es un flojo relato en el que Costigan y uno de sus rivales se ven empujados a unirse para buscar un tesoro en una isla abandonada.

Media docena más de relatos, ninguno publicado en vida de Howard, completan la saga de Costigan: Sailor Costigan and the Swami (1977), By the Law of the Shark (1996), Flying Knuckles (1996), The Honor of the Ship (1996), The Battling Sailor (2007) y Blue River Blues (2007).



Dennis Dorgan


Hay que señalar que, para poder publicar sus relatos e ignorar las restricciones editoriales de las revistas (como publicar sólo un relato de un personaje o autor en cada número), Howard reescribió varios de sus relatos de Costigan, firmándolos como “Patrick Ervin”, y cambiando únicamente el nombre del protagonista por el de Dennis Dorgan, así como el de su perro y su barco. Sólo uno de estos relatos de Dorgan fue publicado, y la tendencia actual es considerarlos como relatos propios de Costigan, ya que en ningún caso había más alteraciones que las mencionadas (no es como reescribir completamente un relato de Kull para dar origen a Conan…).

Alleys of Darkness (ene-1934) [Alleys of Singapore] es un relato simple pero entretenido, en el que la caballerosidad de Dorgan le hace ser engañado por una “damisela en apuros”.

Más pretensiones tiene Alleys of Treachery (1966) [The Mandarin Ruby], en el que Dorgan se ve envuelto en una retorcida historia de robos y venganzas para recuperar un dinero que le ha sido escamoteado. Aunque es más un relato de misterio que de boxeo, el resultado es bastante irregular (quizá también por esa indefinición respecto al género).

Sailor Dorgan and the Jade Monkey (1971) es bastante previsible: una dama en apuros hace que Dorgan busque un combate para proporcionarle dinero. Por supuesto, ni la mujer era una dama ni tenía apuros de ningún tipo.

Cultured Cauliflowers (1974) [In High Society] nos muestra a un Dorgan forzado a llevar gafas por una lesión y contratado para una exhibición en la alta sociedad. Como es de esperar, los resultados son humorísticos, al estar el marinero como pez fuera del agua.

En el flojo Playing Journalist (1974) [A New Game for Dorgan], de propósito destacadamente humorístico, se leen los intentos de Dorgan por trabajar como cronista deportivo en la prensa, mezclado con una trama de enredos y secuestros.

Playing Santa Claus (1974) [A Two-Fisted Santa Claus] también se aleja de la estructura habitual del relato de boxeo, siendo un relato de aventuras (con toque navideño). Por supuesto, el tener a Dennis Dorgan haciendo de Santa Claus para una misión en China, y añadirle a eso unos bandidos y traficantes de armas garantiza que no vaya a faltar ni el humor ni la acción.

Flojo también resulta The Destiny Gorilla (1974), a pesar de algunos elementos interesantes. De nuevo manipulado por una mujer, Dorgan se ve envuelto en una pelea mientras huye de unos bribones.

The Turkish Menace (1974) es una aventura del montón en la que Dorgan se ve metido en problemas al ser confundido con un ladrón.

A Knight of the Round Table (1974) [Iron-Clad Fists] es más entretenido gracias a las características del combate narrado. Dorgan decide dejar el ring de boxeo, pero acaba siendo contratado para un combate de exhibición en el que los luchadores visten armadura medieval.

The Yellow Cobra (1974) [A Korean Night; A Night Ashore] es una historia bastante típica, con elementos propios del subgénero de peligro amarillo.



Hombres de Hierro


El repertorio boxeístico de Howard no sólo se compone de historias humorísticas protagonizadas por Costigan (o su alter ego Dorgan). Muchos de sus otros relatos de boxeo tienen un enfoque mucho más serio.

The Spirit of Tom Molyneaux (abr-1929) [The Apparition in the Prize Ring] es un relato bastante normal, pero con un par de características destacables. La primera es que su protagonista es un boxeador negro (al igual que su oponente, retratado de forma más que discutible), lo que resulta bastante inusual, y la segunda es la mezcla de un elemento sobrenatural en la trama. El personaje protagonista, Ace Jessel, también aparecería en otro relato que mezcla lo sobrenatural con el ring: Double Cross (1983). Esta mezcla de géneros se repetiría en los relatos The Mark of a Bloody Hand (1986) y The Voice of Doom (1986)

Crowd–Horror (1929) está protagonizado por un prometedor boxeador afectado de lo que hoy llamaríamos miedo escénico. El relato es interesante por su tema, pero poco más (y ciertamente no por la poco original forma con que lo supera).

Iron Men (1930) es un relato bastante largo, que de hecho fue acortado para su publicación por los editores. Es practicamente un biopic de un boxeador tremendamente resistente, pero incapaz de ser técnico: este tipo de hombres de hierro protagonizan muchos de los relatos de boxeadores de Howard. La historia y los combates reflejan los aspectos más brutales del boxeo. Como curiosidad, Costigan es mencionado. Esto es algo que Howard hará en otros de sus relatos, mencionando tanto a boxeadores reales como de su invención, creando una especie de “mundillo” del boxeo alrededor de sus relatos (Salvando las distancias, similar a lo que hacían los escritores del “Círculo de Lovecraft”, incluido el propio Howard, pero con boxeadores en vez de con dioses, grimorios y hechiceros).

El simple pero correcto Kid Galahad (dic-1931) [The Good Knight] es otro relato humorístico bastante previsible, similar a los de Costigan, en el que el protagonista es utilizado por una mujer fatal. El boxeador de esta historia, Kid Allison, es otro de los personajes a los que Howard dedicó varios relatos. Los otros relatos son College Socks (1931) [A Student of Sockology], The Drawing Card, Fighting Nerves, Fistic Psychology, The Jinx, Man with the Mystery Mitts (1931), The Texas Wildcat, y A Tough Nut to Crack

Fists of the Desert (1936) [Iron–Jaw] es otro pequeño biopic en el que Howard parece mostrarse bastante desencantado con el rumbo que está tomando el deporte, con entrenadores rastreros más preocupados por el espectáculo que por el combate. Es un enfoque interesante, pues hasta ese momento normalmente el boxeo es más tomado como algo noble (brutal, pero noble…), y parece que sea hacia el final de la vida de Howard cuando se ve empujado por el pesimismo acerca de su afición.

They Always Come Back (1976) es otro relato similar a Iron Men, y precisamente está protagonizado por uno de los boxeadores derrotados por el protagonista de aquel, narrando su resurgir tras dicho fracaso. Es interesante por el uso de otro punto de vista y por la ya mencionada sensación de que las historias transcurren en un “mundo real”.

Otros relatos de Howard ambientados en el mundillo del boxeo son The Ferocious Ape, The Fighting Fury, Fists of the Revolution (1976), A Man of Peace, Right Hook, Shackled Mitts, Weeping Willow y las historias cortas agrupadas bajo el título Misto’ Demsey.

Érase una Vez en el Oeste: Los Westerns de R.E. Howard

Si a la afición de Howard por la historia se le suma el interés por su tierra natal, y se adereza con su fecunda capacidad para escribir los más diversos géneros, parece inevitable que el escritor tejano escribiera cierto número de relatos ambientados en el Salvaje Oeste. Y esta fase de su actividad literaria (coincidente con los últimos años de su vida) no sólo puede rastrearse en su ficción (incluyendo su poesía), sino que puede verse también en artículos, ensayos (como The Ghost of Camp Colorado) y cartas a sus corresponsales habituales (como H.P. Lovecraft). Esta influencia incluso se percibe en otros relatos, siendo quizá el caso más claro el de Beyond the Black River, una de las mejores historias de Conan, en la que pueden verse claramente elementos propios del western, aunque sea en un entorno fantástico.

Tampoco debiera olvidarse la influencia de este género en muchos de sus relatos de terror (como The Man on the Ground o The Dead Remember, pudiendo establecerse una subcategoría propia de westerns sobrenaturales dentro de la producción de Howard más enfocada al horror. Aquí también puede incluirse el relato de alguna anécdota histórica con elementos extraños, del estilo de The Strange Case of Josiah Wilbarger.

Howard incluso tiene un western contemporáneo, llamado Wild Water (1975). Se trata de una historia ambientada en la Gran Depresión (además, con un escenario inspirado por hechos reales sucedidos en su región), pero con todos los códigos del relato del Oeste, en la que un pistolero decide tomarse la justicia por su mano frente a corruptos y especuladores.

Al fin y al cabo, en la época de Howard, hace apenas unas tres décadas de la muerte de algunos legendarios forajidos (como Butch Cassidy y Sundance Kid), y hay testimonio de las entrevistas del propio Howard con nietos de gente que estuvo en tiroteos con Billy el Niño. El Salvaje Oeste no está aún demasiado lejos de la vida en la Texas rural de principios del siglo XX, no está muy lejos de las experiencias del escritor.

Así pues, además de servir de telón de fondo para los relatos humorísticos (con cierto toque costumbrista) protagonizados por Breckinridge Elkins y otros personajes cortados por patrones similares, la época de los pistoleros también le sirvió a Howard para desarrollar unas cuantas historias con un enfoque más serio. Como en los relatos cómicos, el retrato de la región y de su gente (y su lenguaje) está presente, pero no es un elemento tan importante como en aquellos (en los que, al fin y al cabo, se utilizaban en clave humorística).

El número de westerns “serios” escritos por Howard es significativamente menor que el de sus historias cómicas del Oeste. Sin embargo, también son algo más variados y entre ellos puede encontrarse una verdadera joya, como es Vultures of Wahpeton. También parece claro que, al final de su vida, Howard parecía estar iniciando una de sus fases de interés en un tema, en este caso el Salvaje Oeste de su Texas natal. Probablemente, de no haberse suicidado, unos cuantos westerns más habrían encontrado un lugar destacado en su bibliografía.



Steve Allison, The Sonora Kid


The Sonora Kid, apodo del pistolero llamado Steve Allison, es uno de los personajes creados en la juventud de Howard (como también es el caso de El Borak, con el que llega a compartir relato en algún caso). Inevitablemente, los relatos que protagoniza son obras de naturaleza juvenil y no especialmente destacables. Aún así, es significativa su existencia como prueba del temprano interés del escritor por este género.

En The Devil's Joker (1975) [The Devil's Jest; Outlaw Trails], Steve Allison se ve forzado a convertirse en un criminal a causa de una mala jugada del destino. Ahora bien, su sentido del honor personal se interpone en su carrera al margen de la ley.

Knife, Bullet and Noose (1965) [Knife, Gun and Noose] presenta a Sonora Kid enfrentado a unos cazadores de búfalos a causa de una trama mayor en la que está también relacionada su misión actual, de transportar una importante cantidad de dinero. Si el relato anterior se sustentaba en una leve cuestión moral, en este tiene mayor importancia la intriga de la historia.

Los textos protagonizados por The Sonora Kid se completan con cinco relatos más (Brotherly Advice, Desert Rendezvous, Red Curls and Bobbed Hair, The Sonora Kid: Cowhand, The Sonora Kid's Winning Hand), que no serían publicados hasta 1988, junto con relatos inconclusos, como el titulado The West Tower, y otra media docena de fragmentos más.



Grizzly Elkins


El par de relatos en que aparece esté cazador (no se sabe si tiene relación con la familia de Breckinridge) contiene muchos de los elementos que caracterizarán los westerns que se pueden calificar como propiamente “Howardianos”. En general, se trata de temas más propios del género negro (uno de los pocos géneros populares que Howard no tocó demasiado y que no le interesaba), pero integrados en un entorno diferente.

Law – Shooters of Cowtown (1974) [Law Guns of Cowtown] presenta a Grizzly Elkins, capturado por matar a un hombre, y cuyo linchamiento quiere ser aprovechado por unas corruptas autoridades como cortina de humo para cubrir una de sus fechorías. La corrupción de las personas encargadas de hacer cumplir la ley es sin duda uno de los elementos con que se suele encontrar el detective hardboiled y que Howard emplea en este (y otros) western.

En Gunman's Debt (1978) el verdadero protagonista es un tal John Kirby, mientras que Grizzly Elkins es más bien un personaje secundario. Kirby, a causa de un feudo familiar, cae en una trampa en una ciudad sin ley (de nuevo aparece la corrupción de las fuerzas del orden). Con un final explosivo, el relato está aderezado con la presencia de una auténtica mujer fatal.



Westerns Independientes


“Golden Hope” Christmas (dic 1922) es un relato juvenil (Howard tenía 16 años cuando se publicó) y bastante breve, en el que un pistolero siente una punzada de arrepentimiento debido al “espíritu navideño”. Tiene más interés como curiosidad que por sí mismo.

Drums of the Sunset (nov 1928 – ene 1929) [Riders of the Sunset] es un western bastente típico, en el que los personajes principales son un joven vaquero tejano, un viejo minero, un malvado falsificador y su atractiva e inocente sobrina. La presencia de unos indios Navajos (engañados y alcoholizados por el villano de turno) es poco habitual en los relatos de Howard, en los que no abundan los nativos americanos. El final del relato es previsiblemente feliz: todo el relato parece un experimento del autor para demostrar que es capaz de escribir el típico relato del Oeste.

The Judgement of the Desert (1973) [Showdown at Hell's Canyon] es otro western tan típico como el anterior, pero sustituyendo al viejo minero por un misterioso pistolero en el papel de aliado del protagonista. El final también es bastante previsible, aunque tiene algunos elementos de “final no feliz” que lo hacen destacar un poco.

The Extermination of Yellow Donory (1970) [The Killing of Yellow Donory] presenta un inusual duelo psicológico entre un cobarde crónico y un peligroso pistolero. El cobarde Donory busca que le maten provocando un duelo (como forma de suicidarse), mientras que el pistolero se asusta por la actitud desesperada de su retador.

El relato The Last Ride (oct 1935) [Boot – Hill Payoff] es un caso curioso. Se trata de un texto iniciado por R.E. Allen (que escribió los 6 primeros capítulos), pero completado por Howard (compartiendo ambos los beneficios) ante un bloqueo del escritor original. Es una historia de redención, en la que un forajido (de una banda formada por sus hermanos) vuelve al pueblo en que inició sus fechorías para intentar compensarles. En su regreso se encuentra con otro grupo de bandidos que planea arruinar el pueblo (una vez más aparecen elementos de corrupción entre ciudadanos aparentemente honrados).

Vultures' Sanctuary (nov 1936) es una historia poco memorable, en la que su protagonista salva a una chica desconocida impulsado por su código de honor particular.

Vultures of Wahpeton (dic 1936) es de manera indiscutible el mejor western escrito por Howard, y debería estar en cualquier lista que incluya sus mejores historias, con independencia del género. El protagonista es un pistolero llamado Corcoran, contratado por el sheriff de la próspera ciudad minera de Wahpeton. La ciudad está dominada por los Buitres, una banda de forajidos infiltrados en la ciudad cuya identidad nadie conoce. Más que el típico grupo de cuatreros, los Buitres parecen parte del crimen organizado que aparece en las novelas negras. Muy pronto se va desvelando una enmarañada red de traiciones, a la que no son ajenas las fuerzas de la ley de la ciudad. Esta es una de esas historias de un tipo que podríamos llamar “Villanos en la Casa” (cogiendo el título de uno de estos relatos), en las que Howard pone a su protagonista en medio de un grupo de personajes de moral discutible y poco de fiar, para que se enfrente a ellos y salga más o menos airoso. La principal diferencia es que en este el lector no conoce tan bien al protagonista (como puede conocer a Conan, por ejemplo), y no podemos predecir qué es lo que Corcoran va a hacer, y qué decisiones va a tomar. De hecho, buena parte del interés del relato está en la evolución del personaje protagonista, que sufre una catarsis al final y finalmente se encuentra a sí mismo. El final del relato no ofrece concesiones de ningún tipo, y Howard (consciente de ello) ofreció al editor un final alternativo más clásico (es decir, feliz). El editor (en una actitud que le honra) decidió publicar ambos finales, viendo claramente que perder la fuerza del final original era una lástima, pero ofreciendo el final alternativo para aquellos lectores de gustos más tradicionales. Los Buitres de Wahpeton es un western moderno, alejado de los estereotipos de héroes con sombrero blanco y villanos con sombrero negro, con el que Sergio Leone y Clint Eastwood podrían haber hecho una estupenda película.

Otros relatos de Howard que podrían incluirse en el género del western son Bill Smalley and the Power of the Human Eye (1991) [The Power of the Human Eye] y el fragmento Six–Gun Interview.

Le Llamaban Breckinridge: Westerns a puñetazo limpio

Breckinridge Elkins, de Bear Creek


Robert E. Howard es recordado principalmente por sus historias de espada y brujería, de terror o incluso históricas, destacando el habitual tono sombrío de sus narraciones. Por ello sorprende que los personajes a los que el autor dedicó más relatos estén inscritos dentro del género humorístico. Así, después de Steve Costigan, el segundo protagonista más repetido en la obra de Howard es Breckinridge Elkins, un vaquero de Bear Creek, Nevada, pero con orígenes tejanos.

Breckinridge es un gigantón de fuerza desmesurada, de buenas intenciones pero escasa perspicacia, tan hábil con el revólver como con los puños (o piernas, o dientes...) y con una resistencia de hierro. Además, Breckinridge es un verdadero paleto (un hillbilly), que suele meterse en problemas cuando se cruza con otra gente más civilizada y se aleja de su familia (compuesta por personajes no muy distintos de él). Aunque eso no le impide tener su buena dosis de líos con sus parientes y vecinos, dicho sea de paso.

La comicidad de estos relatos está basada en un humor sencillo y sin complicaciones, que podría calificarse perfectamente como slapstick (por extraño que parezca aplicar este término a la palabra escrita). De hecho, casi es posible imaginarse al protagonista como un dibujo animado, un cartoon a lo Tex Avery que podría enloquecer a Yosemite Sam aún más que Bugs Bunny. En sus aventuras, Breckinridge es capaz de enfrentarse a puñetazos a un oso, lanzar un puma dentro de una cabaña llena de bandidos, doblar el cañón de un rifle con las manos, o tirar una puerta abajo dejando aplastada bajo ella a la persona que había detrás. A pesar de la extremada violencia física de estos relatos (la mayoría, si no todos, incluyen una buena cantidad de peleas y destrozos varios), se trata siempre de una violencia inofensiva, en la que nadie muere (en el caso de Breckinridge, gracias a su enorme resistencia). De hecho, cuando Elkins dispara sus revólveres es más fácil que lo haga para asustar a sus rivales (nada menos que volándoles el sombrero de la cabeza) o desarmarles, que para intentar hacerles daño.

El otro elemento característico de estos relatos es el peculiar lenguaje con el que están narrados. Howard refleja la forma de hablar de sus protagonistas, evidentemente popular y alejada de cualquier pretensión culta. Para ello emplea en muchos casos formas escritas muy alejadas de las correctas, simulando la pronunciación y giros idiomáticos propios de los acentos de los personajes. Aunque esto también sucede en algunos de sus otros relatos, es aquí donde mayor uso hace de este recurso, dado el marcado carácter cómico de estas historias. Las confusiones y peculiaridades de la forma de hablar de Breckinridge forman pues un elemento humorístico más. Por otro lado, esto prácticamente imposibilita una traducción adecuada de estos textos, a la vez que complica un poco su interpretación para aquellos lectores para los que el inglés no es su lengua nativa (y, en algunos casos, es posible que hasta para ellos...).

Hay que tener en cuenta que Breckinridge es el narrador en primera persona de estos relatos, lo que probablemente influya en lo exagerado de algunos aspectos narrados. Ahora bien, generalmente no da la sensación de que Elkins esté mintiendo, exagerando o “alterando la realidad” (como sí que parece en algunos relatos de Costigan), sino que más bien parece que Breckinridge vive en un mundo en que las desmesuradas acciones que relata son posibles.

En general, los relatos de Breckinridge Elkins (y similares) resultan más divertidos que los protagonizados por Steve Costigan. Aún partiendo de la misma base y tipo de humor, cuando Howard los escribe tiene más experiencia como escritor. Además, no están tan limitados por la obligación de incluir un combate de boxeo, como sucedía con los relatos del marinero. Ahora bien, eso no impide que haya relatos (y no pocos) de Breckinridge que son repetitivos y que respondan a fórmulas ya empleadas.

Mountain Man (mar-abr 1934) sirve como presentación del personaje, que se encuentra por primera vez con las complejidades de la “civilización”. Quizá como reflejo de su antecesor en lídes cómicas (Costigan), Breckinridge se ve metido por error en un combate de boxeo (aunque pronto queda claro que Elkins no es precisamente un pugilista tradicional). Así, la cosa no acaba a puñetazos, sino en un caótico tiroteo.

En Guns of the Mountains (may-jun 1934) Elkins se ve mezclado en un conflicto entre la ley y unos bandidos, con las consecuencias previsibles dada la poca astucia del protagonista. Este es otro de los elementos habituales de confusión para Breckinridge: en un Oeste donde la línea que separa a la ley del crimen es muy delgada, no es raro que el de Bear Creek confunda a los habitantes de un lado con los del otro.

The Scalp Hunter (ago 1934) [A Stranger in Grizzly Claw] presenta una trama poco clara, en la que Elkins causa el caos habitual en un pueblo mientras busca a un pariente suyo. Por lo demás, la conclusión es bastante previsible.

También A Gent from Bear Creek (oct 1934) tiene una estructura repetitiva y previsible, con un Breckinridge actuando como mediador en asuntos familiares y viéndose envuelto en asuntos ajenos.

En The Road to Bear Creek (dic 1934) Breckinridge de nuevo se mete en problemas (o, más bien, los problemas le acompañan) intentando solucionar un asunto familiar, gracias a una confusión que se ve venir desde el principio.

En The Haunted Mountain (feb 1935) la principal fuente de problemas por una vez no es Breckinridge, sino un estudioso del Este que busca a un hombre primitivo (mientras otros personajes más materialistas van en busca de una mina de oro). En este relato Elkins parece que ha aprendido a escribir, con un estilo incluso aún más peculiar que el que tiene su manera de hablar.

En War on Bear Creek (abr 1935) el protagonista se dedica a cuidar de otro pisaverde ajeno a la vida en el Salvaje Oeste, en este caso un cazador de origen inglés, que se dedica a causar diversos problemas en Bear Creek. Otra de las constantes en las aventuras de Breckinridge, su poca suerte con las mujeres, forma parte importante de este relato.

The Feud Buster (jun 1935) trata de un enfrentamiento entre dos familias debido a un insulto hecho al honor de la hermana de Breckinridge. Merece la pena comentarse que los miembros (de ambos sexos) de la familia Elkins parecen en general cortados por el mismo patrón, y en general lo mismo sucede con todos los habitantes de Bear Creek, que al fin y al cabo están emparentados en su mayor parte. De nuevo, es destacable lo exagerado de las situaciones cómicas.

The Riot at Cougar Paw (oct 1935) vuelve a tratar el tema de la poca suerte de Breckinridge con las mujeres, así como abundar en el caracter de la familia Elkins. En este caso, la trama se centra en una broma del hermano de Breckinridge y el accidentado rescate de uno de sus primos.

En The Apache Mountain War (dic 1935), Breckinridge tiene la doble misión de acabar con la excesiva afición por la bebida de un pariente y ayudar a una pareja de enamorados. El resultado es entretenido, si bien el desarrollo resulta algo confuso.

Pilgrims to the Pecos (feb 1936) [Weary Pilgrims on the Road] es un divertido relato en el que Elkins guía a un grupo de colonos a una zona no muy recomendable. El encuentro con otros colonos (guiados por un primo de Breckinridge) y con los cuatreros mexicanos que reclaman la zona proporciona todo el conflicto necesario.

Pistol Politics (abr 1936) gira alrededor de unas elecciones en las que uno de los candidatos intenta ganar partidarios ofreciendo lo que considera un entretenimiento sofisticado: un concurso de deletreo. Las consecuencias serán cómicas cuando haya un intento de amaño y Breckinridge tenga que ser el jurado del concurso.

Evil Deeds at Red Cougar (jun 1936) es una historia más del montón, en la que Breckinridge es engañado por una mujer y por ello no tiene muy claro qué bando está fuera de la ley y cual la hace cumplir.

High Horse Rampage (ago 1936) [Gents on the Rampage] es algo más original, retratando los intentos de Breckinridge por curar de su supuesta locura a su primo Bearfield Buckner (que ya había aparecido en The Riot at Cougar Paw y Pilgrims to the Pecos, y es mencionado en otros relatos). Para curarlo, a Elkins no se le ocurre nada mejor que recurrir a un vendedor ambulante de elixires milagrosos.

The Conquerin' Hero of the Humbolts (oct 1936) [Politics at Blue Lizard; Politics at Lonesome Lizard] tiene una trama algo más confusa de lo habitual, sin ser por otra parte muy original (Breckinridge ayuda a un amigo contra unos bandidos y pierde a la chica). Este posiblemente sea uno de los defectos habituales de los más flojos de estos relatos: una trama que empieza de una manera para pasar a otra cosa totalmente distinta sin mucha más justificación que las accidentadas acciones del protagonista.

En The Peaceful Pilgrim (1979) [Cupid from Bear Creek] la causa de los problemas de Breckinridge es su buen corazón. Por suerte, su desmedida resistencia física hace que resista sin pestañear (y de ahí la comicidad del relato) los diversos intentos de asesinato de un bandido.

En 'No Cowherders Wanted' (1979) [Gents in Buckskin] se descubre que la reputación de Breckinridge le precede y es reconocido allá por donde va. Por lo demás, Elkins vuelve a meterse en líos por ayudar a un amigo y tiene poco éxito con las mujeres, mientras a su alrededor se desarrolla una rivalidad entre vaqueros y cazadores de búfalos.

Con el mismo título que uno de sus relatos, A Gent from Bear Creek, Howard elaboró una novela, en la que cada capítulo era un relato ya existente de Breckinridge (a excepción de cuatro nuevos capítulos/relatos), ligeramente alterado para darle una línea narrativa más unificada al conjunto. La novela parece ser uno más de los intentos infructuosos de Howard por abrirse paso en el mercado británico, y acabaría siendo publicada en 1937. Los relatos que componen la novela son los siguientes: Striped Shirts and Busted Hearts (nuevo), Mountain Man, Meet Cap'n Kidd (nuevo), Guns of the Mountain, A Gent from Bear Creek, The Feud Buster, The Road to Bear Creek, The Scalp Hunter, Cupid from Bear Creek, The Haunted Mountain, Educate or Bust (nuevo), War on Bear Creek, y When Bear Creek Came to Chawed Ear (nuevo).

Striped Shirts and Busted Hearts sirve de introducción para la novela, dando a Breckinridge un propósito para sus aventuras: hacerse una reputación para ganar el corazón de su amada Glory McGraw.

Meet Cap'n Kid es una continuación directa de Mountain Man, como consecuencia de su creación como capítulo nuevo de la novela. En él, Breckinridge encuentra y doma a su caballo (“Cap'n Kid”), un enorme animal, capaz como pocos de soportar el peso del enorme montañés. La doma del caballo es un ejemplo perfecto del estilo exagerado, como de dibujos animados, de estos relatos. El caballo de Elkins viene a desempeñar en estas historias el mismo papel que Mike (el bulldog de Steve Costigan): un compañero inseparable y fiel, mezcla de mascota y escudero.

Sharp's Gun Serenade [Educate or Bust] presenta a un iletrado Breckinridge muy interesado por hacerse con los servicios de una maestra para Bear Creek. Por supuesto, su interés tiene más que ver con la belleza de la joven que con el deseo de aprender, y los resultados son los previsibles. Curiosamente, en el relato original que lo precede de acuerdo a esta cronología (The Haunted Mountain), Elkins demuestra saber leer y escribir (aunque es posible que Howard corrigiera esto para la novela).

When Bear Creek Came to Chawed Ear ofrece la conclusión de la “novela”, mostrando a un Breckinridge que vuelve al hogar para verse acusado de un crimen y abandonado por los suyos. Quizá por eso sea uno de los relatos con menor contenido cómico de los protagonizados por Elkins, aunque, por supuesto, todo concluya felizmente. Y aquí aparece claramente una peculiaridad del personaje de Breckinridge Elkins: otros personajes de Howard son totalmente individualistas (incluso líderes como Kull o Bran Mak Morn), pero Breckinridge necesita de su “clan” hasta el extremo de caer en la depresión cuando estos le abandonan.

No parece que estos relatos en conjunto formen una trama lo bastante coherente como para ser considerada realmente una novela (por muchas alteraciones que Howard hiciera). Sí que puede tomarse como antología representativa del personaje, pero siempre teniendo en cuenta el origen y las circunstancias de la creación de la “novela”.

Los relatos protagonizados por Breckinridge Elkins se completan con The Curly Wolf of Sawtooth (sep 1936) [A Elston to the Rescue; A Elkins Never Surrenders]que fue publicada inicialmente con el nombre del protagonista cambiado a Bearfield Elston, y con Mayhem and Taxes (1967).



Pike Bearfield


A Gent from the Pecos (oct 1936) [Shave that Hawg!] está protagonizado por Pike Bearfield, un personaje de similares características a las de Breckinridge Elkins. En cierto modo, parece tratarse de la misma situación que sucede con Dennis Dorgan y Steve Costigan: dos personajes idénticos con distinto nombre, empleados para poder publicar más de un relato por revista. En este relato, Bearfield quiere salvar el honor de un pariente al que se le acusa de robar cerdos, aunque todo resulta estar relacionado con un viejo botín escondido y la sorprendente ubicación del correspondiente mapa del tesoro.

En Gents on the Lynch (oct 1936), Pike está en una ciudad minera, en la que le engañan unos ladrones y pierde a la chica. Como puede verse, no es muy distinto a Breckinridge, aunque este relato tiene la particularidad formal de estar narrado como una carta de Pike a su hermano.

The Riot at Bucksnort (oct 1936) repite la narración en forma epistolar, aunque en este caso repartida entre varios documentos, lo que permite unas risibles justificaciones del comportamiento de Pike por parte de su hermano (cuyo relato forma el núcleo de la historia). La historia en sí trata de una serie de rivalidades entre ciudades y entre candidatos al poder, con el habitual caos que rodea al protagonista. Hay que destacar que con este son 4 los relatos de este tipo (entre Elkins y Bearfield) que Howard publicó en Octubre de 1936, lo que da muestra de su popularidad (y rentabilidad).

While Smoke Rolled (1956) fue de hecho publicado inicialmente como una historia de Breckinridge Elkins. En realidad es un relato protagonizado por un antepasado de Bearfield (no muy distinto de su descendiente, por cierto), que da una explicación cómica a un hecho histórico: porqué varias tribus Indias no se unieron a los ingleses en la Guerra de 1812. En todo caso, esto es lo más destacable del relato, junto con una leve crítica (dentro del contexto humorístico de la historia) del tratamiento dado a los nativos americanos por los colonizadores occidentales.

Un quinto relato de Pike Bearfield, The Diablos Trail, sólo existe en forma de fragmento incompleto.



Buckner J. Grimes


En Knife River Prodigal (jul 1937) [A Texas Prodigal] vemos que aunque este nuevo personaje comparte muchos de los rasgos de los otros protagonistas de los westerns cómicos de Howard, es un poco distinto de ellos. Buckner J. Grimes no es tan simple (ni tan fuerte: es un personaje más realista), aunque sigue siendo bastante inocente. Aún así, demuestra más astucia (aunque sin exagerar...) que brutalidad en este enfrentamiento con unos bandidos.

A Man – Eating Jeopard (jun 1936) parece continuación del anterior (como es habitual, la fecha de publicación no tiene por qué coincidir con la de escritura), ya que Grimes sigue mencionando su “peregrinación” a California (para evitar problemas con la ley). De nuevo, el protagonista se ve envuelto en un incidente entre forajidos en el que su segundo nombre (“Jeopardy”...) acaba siendo fuente de confusión y comicidad. Las historias de Grimes son definitivamente relatos un poco más serios, con toques de humor más centrados en el “golpe final” que en el slapstick constante.

Texas John Alden (1944) [A Ringtailed Tornado] también fue reescrito para ser publicado como si Breckinridge Elkins fuera el protagonista (y, en cierto modo, parece más apropiado para él). En todo caso, es un relato bastante rutinario, que juega con la ingenuidad del protagonista y su mala suerte con las mujeres.